Discurso de Don Luis Alberto Monge en la sexta graduación
Discurso de Don Luis Alberto Monge en la sexta graduación
Doctorado Honoris Causa
Promulgación de la Ley de Incentivos al Desarrollo Turístico Nº 6990 y la creación de Parques Nacionales
Queridas amigas
Queridos amigos
A algunas personas involucradas en la vida pública, no les gusta hablar de su salud. Respeto las razones que puedan tener para esa conducta, pero yo sí quiero informarles que durante varios meses he enfrentado quebrantos de salud y que este es el primer acto público al que asisto en el año 2009.
La Universidad del Turismo de Costa Rica, me ha comunicado que decidió concederme el inmenso honor de un Doctorado Honoris Causa. Comparezco con gran gozo espiritual, pero también con sincera y natural humildad. Celebro que la ceremonia para recibir tan alto galardón, coincida, con la segunda graduación de este año en las carreras de Administración Hotelera y de Administración de Alimentos y Bebidas. Felicitaciones y los mejores deseos de éxito para los que se gradúan en esta fecha. Constituyen un prometedor fruto más de la Universidad del Turismo y que a través de sus egresados continuará contribuyendo significativamente al desarrollo económico y social de nuestra Patria.
Me expresan las autoridades de la Universidad del Turismo, que el homenaje se me confiere por los méritos personales y por la trayectoria en el ámbito del Turismo, particularmente a través de la promulgación de la Ley de Incentivos al Desarrollo Turístico Nº 6990 y a la creación de Parques Nacionales.
Como estoy frente a un auditorio joven, quizá convenga –a manera de paréntesis- recordar las circunstancias dentro de las que surgió la iniciativa para impulsar esta legislación.
El 8 de mayo de 1982, cuando asumí la Presidencia de la República, el país estaba sumergido en una profunda crisis económica, social y moral. La actividad productiva deprimida; numerosas empresas cerrando sus puertas: el desempleo llegó al 13%; la inflación se había disparado a niveles inéditos; el colón se depreció drásticamente; ausencia de nuevas inversiones; una incrementada deuda externa que por estar desatendida provocó un bloqueo financiero por parte de los organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Para hacer más calamitosa nuestra situación, encontramos a las hermanas Repúblicas centroamericanas al Norte de nuestra frontera, incendiadas por la violencia y la guerra. Allí se libró una de las últimas confrontaciones de la llamada Guerra Fría. Por un lado el gobierno sandinista de Nicaragua, las guerrillas de Honduras, El Salvador y Guatemala, apoyadas por el todavía existente Bloque Soviético y el gobierno Castro-Comunista de Cuba. Y por el otro lado, los desprestigiados ejércitos de Honduras, El Salvador y Guatemala, al igual que los llamados “contras” tratando de derrocar al gobierno sandinista de Nicaragua, apoyados por factores políticos y militares de Washington. Costa Rica en resguardo de su paz y de su democracia, levantó la bandera de la Neutralidad en los Conflictos Bélicos, a través de la Proclama que lanzamos al Mundo el 17 de noviembre de 1983. Precisamente dentro de 4 días celebraremos el 26 aniversario de dicha Proclama.
Este panorama tan negativo, limitó el desarrollo pleno de nuestro Programa Volvamos a la Tierra. Lamentamos que ningún gobernante de los que me sucedieron, revivió sus postulados, que sin embargo, continúan vigente actualidad.
Virtualmente acosados por todos esos problemas internos y externos, se gestó la idea de un marco jurídico para alcanzar un desarrollo sostenido de la actividad turística, que atrajera inversiones, creara fuentes de empleo y nuevos mercados para productos costarricenses orientados a satisfacer las necesidades de las empresas turísticas.
Fue así como envié a la Asamblea Legislativa en febrero de 1985, el proyecto de Ley de Incentivos al Desarrollo Turístico y que se convirtió en Ley de la República Nº 6990, el 5 de julio de ese mismo año.
Sin ninguna duda esa Ley fue la sólida plataforma desde donde arrancó el proceso de crecimiento de la industria turística, hasta convertirse en la principal fuente de divisas superando a la de las exportaciones tradicionales de café y bananos. También decenas de miles de personas encontraron en ella su trabajo y el sustento propio y de sus familias. Necesario es dejar bien asentada esta verdad, porque algunos políticos mezquinos, han pretendido atribuir a otros factores la creciente afluencia de turistas a nuestro país.
A los casi 25 años de enviado el proyecto a la Asamblea Legislativa, me perdonan que les transcriba en este mensaje los dos párrafos de la Exposición de Motivos y que a la letra dicen:
“Es función esencial del estado costarricense crear las condiciones necesarias y buscar nuevas alternativas para que se multipliquen las fuentes generadoras de divisas y de empleo, que permitan la reactivación económica del país. La actividad turística es una de las que con más rapidez puede contribuir a lograr esos objetivos. Para la consecución de un proceso sostenido y dinámico de desarrollo de la actividad turística, es preciso trazar los lineamientos necesarios, a efectos de asegurar la adecuada preservación de sus elevados objetivos de interés nacional y para acelerar este proceso, es necesario y conveniente brindar el estímulo adecuado a la suma de factores que intervienen en la actividad turística.”
“Por su parte, el estado costarricense debe definir y suministrar los incentivos adecuados a la actividad turística, para lograr los medios inductivos y orientadores, la conjugación de los proyectos e inversiones del sector privado; estableciendo y determinando los requisitos y condiciones mínimas a satisfacer por parte de los beneficiarios que se acojan a la presente Ley.”
Agradezco el honor que me está rindiendo hoy la Universidad del Turismo. Pero en estricta justicia debo compartirlo con instituciones y personas que me ayudaron a dar vida a la Ley de Incentivos para el Desarrollo Turístico Nº 6990. También con las instituciones y personas que con su iniciativa o trabajo han hecho realidad las ideas y han contribuido a alcanzar los objetivos propuestos por esta legislación. Las ideas por magníficas que sean no caminan solas. Es indispensable que personas comprometidas con ellas, con incentiva y con mística las hagan avanzar.
Tengo un agradecido recuerdo de Roberto Lobo y sus colaboradores en el Instituto Costarricense de Turismo, que me redactaron el texto del proyecto que envié a la Asamblea Legislativa. También Roberto Lobo –con pleno apoyo de la Presidencia de la República- se dio a la tarea de convencer a los diputados de la importancia y la urgencia de darle al país esa herramienta jurídica. En solo cinco meses de trámite legislativo, esa herramienta comenzó a dar sus frutos en el desarrollo turístico.
Justo es mencionar a los que –dentro y fuera del país- tuvieron confianza en la atribulada Costa Rica de aquellos años y se decidieron a crear pequeñas, medianas y grandes empresas en las diversas áreas de la industria turística.
Imperdonable omisión sería, no referirse a los miles de hombres y mujeres –ubicados en los diferentes niveles de la actividad turística- que con su trabajo han contribuido a la marcha de las ideas enunciadas en la tantas veces mencionada Ley 6990.
La Universidad del Turismo me concede un Doctorado Honoris Causa, principalmente por una Ley, que lanzaba a Costa Rica hacia nuevos horizontes en el desarrollo económico, social y cultural. Pero esa misma Universidad del Turismo, ha jugado un papel protagónico para que Costa Rica pueda caminar hacia esos nuevos horizontes. Decidió cubrir un área estratégica vital, para lograr los objetivos preconizados en la legislación por que se me entrega un honroso premio. Su esclarecida labor docente en la formación intelectual y técnica, de quienes realizan las tareas cotidianas en la industria turística, ha sido básica e insustituible para convertir a Costa Rica en el destino turístico atractivo que es hoy día.
Con apasionado amor por Costa Rica y su pueblo, les doy infinitas gracias.
Ex-presidente de la República Luis Alberto Monge
Viernes 13 de noviembre de 2009
















